Publicado: 28 de Febrero de 2017

Ahora os vamos a explicar que existen diferentes tipos de sistemas de aire acondicionado para nuestro domicilio. Estos equipos se hacen indispensables en aquellas zonas que en verano son muy cálidas y, por tanto, necesitan refrigerar nuestro piso o habitación individual. Si estás pensando en comprarte algunos de estos aparatos, te vamos a explicar los diferentes tipos de aire acondicionado que existen, para que realices la mejor elección según tus necesidades.

Tipos de aire acondicionado


Aire acondicionado split

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Estas consolas son las más comunes en la actualidad ya que son las más completas que se comercializan y más económicas. Están compuestas por dos unidades individuales, una interior, que será la que realice la función de climatizar la habitación, y otra unidad exterior, que lleva el compresor. Los dos aparatos van conectados mediante unos tubos a través de la pared.

Tienen la ventaja de que son muy silenciosos y tienen fácil mantenimiento.

Estos equipos tienen un panel de control situado en la pared, o bien un mando a distancia, con el que se puede regular la temperatura, elegir entre frío o calor, o la velocidad del ventilador, entre otras funciones.

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Aire acondicionado de techo:

Estos aparatos tienen mayor capacidad que las consolas de pared, aunque el funcionamiento es muy similar. Están pensados para oficinas, tiendas o restaurantes, en los que disponen de espacio suficiente para este tipo de instalaciones. Estos equipos tienen una capacidad comprendida entre los 35000 a los 60000 BTU.

El lado negativo sería que son más ruidosos que el resto y el coste de la instalación sería muy costoso.


Aire acondicionado portátil:

Todo el sistema acondicionado iría situado en un mismo aparato con ruedas para poderlo transportar de un lugar a otro sin ningún tipo de problema. Expulsaría el aire frío por las rejillas del equipo y el aire caliente por medio de una manguera que iría al exterior. Una de las ventajas que tiene este tipo de aire sería que no necesita de instalación, simplemente conectarlo a la electricidad y transportarlo a la habitación que quieras refrigerar.


Aire centralizado:

Se requiere una instalación mayor, ya que hay que acondicionar todo el piso por el techo de las habitaciones. El coste de estos aires son mayores que el resto, al igual que su consumo. Con estos aparatos se consigue climatizar todo el piso de forma uniforme en todas las habitaciones, por lo que se consigue un mayor confort. El equipo necesitaría otra unidad de aire exterior, que sería por donde expulsaría el aire caliente. La unidad interior, iría colocada en un falso techo o un armario.

El inconveniente que se puede encontrar sería que habría que instalar los conductos de distribución del aire por el piso, y que no se puede controlar cada habitación de forma individual.


Tecnología inverter

Hoy día, la tecnología de estos aparatos ha evolucionado enormemente, haciendo equipos mucho más silenciosos, como por ejemplo con el sistema inverter, que hacen que los compresores sean más eficientes y silenciosos.

Se basa en un sistema de control electrónico que regula la velocidad de giro del compresor, adaptándose así a las necesidad frigoríficas del espacio donde se encuentra y consiguiendo un ahorro de energía. La máquina se mantendría regulable, controlando la cantidad de gas que dispone el equipo, emitiendo más gas a más velocidad del compresor y viceversa. Este hecho produciría que el aire acondicionado no se pare ni se vuelva a encender constantemente.

El sistema inverter es muy eficiente, y conseguiremos ahorrar en nuestra factura de la luz a la larga.

¿Sabías por qué echa agua el aire acondicionado?

Alguna vez nos hemos preguntado el motivo de porqué nuestro aire acondicionado echa agua y de donde viene. Pues bien, ese agua la genera la propia máquina del aire, al poner el modo frío, la unidad interior se enfría mucho y se inunda de gas a baja presión, de manera que la humedad se pega en el intercambiador. Esto haría que se convierta en agua, cayéndose a una bandeja del desagüe y expulsándolo por el tubo que va a parar al exterior.

En definitiva, el agua que se genera es motivo de la condensación que se produce en nuestro aire acondicionado.

Este hecho se produce sobre todo en verano, ya que hay más humedad en el ambiente que en invierno.