Publicado: 12 de Diciembre de 2016

Llega la Navidad y con ello los días de frío.   Son fechas de comidas familiares, regalos, planes de peli y manta, etc. Y todo esto a final de mes se traduce en un aumento en las facturas.

Sabemos que la factura de los Reyes Magos no nos la quita nadie, ¿pero la de la luz? Hemos hecho un estudio sobre pequeños cambios cotidianos que pueden ayudar a reducirnos hasta un 50% de la factura de la luz.

Climatización

  • Aísla tu casa, un espacio bien cerrado evitará la pérdida del calor de la calefacción.
  • Si tienes radiadores en tu casa púrgalos de forma periódica.
  • La tarifa de luz nocturna es más barata, ¿por qué no aprovechamos esta tarifa para calentar la casa y así en el día nos ayudamos del calor solar y de una menor necesidad de calefacción?
  • Si te ves capaz , baja dos o tres grados de la calefacción; ahorrando un poquito con cada electrodoméstico conseguimos una gran mejoría en la factura.

Lavadora

  • Usa programas de baja temperatura. La mayoría de las veces echamos la ropa a lavar y no es porque tengamos una mancha, por lo que, si es el caso, no son necesarias las altas temperaturas.
  • Limpia regularmente el filtro de la lavadora y realiza un mantenimiento periódico de tu lavadora. Si nunca lo has hecho o no estás convencido de hacerlo bien, te dejamos las claves para el buen funcionamiento de tu lavadora.
  • Intenta poner la lavadora cuando esté realmente llena. Aunque muchas veces queremos tener limpio ese jersey que tanto nos gusta y sea un poco difícil, por lo menos intenta utilizar, para estos casos, los programas de media carga.

Lavavajillas

  • Si tu lavavajillas tiene programa ECO ¡Utilízalo! Verás un ahorro considerable tanto en la factura de agua como en la de la luz.
  • Limpia el filtro con regularidad. Si no lo has hecho nunca muchas veces es mejor cambiarlo, puesto que no podremos dejarlo tan limpio como debiera estar.
  • ¿Lavo a mano o uso el lavavajillas? Entre lavar todo lo que nos cabría en un lavavajillas y utilizar dicho electrodoméstico… ¡No te lo pienses! Ahorrarás alrededor de un 40% respecto a si lo haces a mano.
  • Intenta aprovechar el volumen de tu lavavajillas. Es como todo, si en el punto anterior te decíamos que salía mejor el lavavajillas, también te decimos que si solo tienes que fregar tu plato y tu vaso…. ¡Te puedes ir poniendo los guantes!

Nevera y congelador

  • Colócalo en lugares lejos de fuentes de calor. No pongas la nevera al lado del horno, no pongas un helado al sol.
  • Mantén la parte de atrás de dichos electrodomésticos limpia y con espacio para que el ventilador haga bien su función. De lo contrario, necesitará mucha más energía para conseguir refrigerar.
  • No dejes mucho tiempo la nevera abierta, "que se escapa el gato". Cuando dejamos mucho tiempo la nevera abierta, la temperatura empieza a aumentar y necesitará hacer un sobresfuerzo para volver a coger su temperatura.
  • Si quieres meter un alimento que acabas de cocinar, deja primero que se enfríe a temperatura ambiente, de lo contrario, lo único que conseguiremos es que aumente la temperatura de nuestra envera o congelador.

Horno

  • Si tienes un horno convencional, utiliza la balda de arriba para conseguir una mayor concentración de calor.
  •   Éste tipo de horno funciona a base de aire y favorece la distribución uniforme de calor.
  • Evita abrir la puerta del horno cuando está funcionando a no ser que tengas que comprobar el punto de tu bizcocho o tendremos que gastar energía innecesaria en volver a coger la temperatura del interior.

Placas de cocina

  • Si tienes vitrocerámica o tienes una cocina eléctrica, puedes aprovechar el calor residual apagándolo unos minutos y terminar de cocinar con dicho calor.
  • Si tapamos las cazuelas conseguiremos conservar mejor el calor.
  • Cuanta menos agua utilicemos para cocinar menos tendremos que calentar, más ahorro para ti.
  • Coloca la sartén/olla en el lugar para calentar que tenga el mismo tamaño que la base.