¿Qué secadora comprar?

Es la pregunta que se hacen muchos clientes a la hora de comprar este tipo de electrodoméstico, y es que en los últimos años, se han visto incrementadas las ventas debido a la comodidad de secar la ropa más rápidamente. Es cierto que hoy día, es un artículo muy práctico, debido al poco tiempo que disponemos para realizar este tipo de tareas.

Además, hay que tener en cuenta que las poblaciones con un clima húmedo, tarda en secarse mucho la ropa, y suele terminar encima de radiadores o llenando la casa de tendederos, llegando a ocasionar un verdadero estorbo.

Una de las ventajas de la secadora es el hecho de lavar y secar la ropa el mismo día, ahorrando un tiempo considerable, ya que no haría falta tender la ropa y recogerla, si no sacar de la lavadora y meterla directamente a la secadora, pasando a planchar o al cajón.

En cuanto al consumo energético, decir que es un añadido para nuestro bolsillo que hará aumentar el gasto en el hogar. En familias de cuatro personas, podría llegar a utilizarse unas cuatro veces a la semana, aunque eso tendría solución con algún consejo que veremos más adelante..

Tipos de secadora

Las secadoras se dividen en dos grupos generales, dependiendo de la forma en la que eliminen la humedad de la ropa.

Secadoras evacuación: Este tipo de secadoras son las más económicas. El funcionamiento sería realizando el centrifugado de la ropa a la vez que genera aire caliente para secarla. Acto seguido, el aire se evacuará por medio de un tubo que sale al exterior a través de la ventana o un agujero en la pared. La evacuación puede ser mecánica o electrónica; la mecánica lleva un temporizador para seleccionar el tiempo que durará el proceso, mientras que la electrónica presenta una serie de opciones, y dependiendo de la que escojamos (por ejemplo, “colada para planchar”) el proceso durará más o menos, y la temperatura será más o menos alta.

Unas muy recomendables son las electrónicas, ya que gastan menos energía y son más sencillas y cómodas de manejar, aunque son más caras.

Secadoras por condensación: El mecanismo de estas secadoras sería mediante la evaporación de la humedad de la ropa y después se condense, recogiéndola en un depósito. No sería necesario ningún tubo exterior, ya que no genera aire húmedo para expulsar. Pueden llegar a costar el doble que las de evacuación.

Con este sistema se da la gran ventaja de que puedes poner la secadora donde quieras, ya que no expulsa ningún tipo de aire caliente ni olores que puedan ocasionarte molestias.

Recomendación: las secadoras de evacuación serían más baratas y funcionarían igual, llegando a gastar menos energía. Siempre y cuando se mire una buena marca con garantías.

Por otra parte, existen las lavadoras-secadoras, que ahorran energía y espacio, aunque son más caras. Los fabricantes no suelen recomendar estos modelos, ya que para el tema de reparaciones, es bastante complicado encontrar las piezas.

Las nuevas secadoras de condensación usan una tecnología de bomba de calor. Estos modelos son algo más caros que las secadoras tradicionales, pero según los fabricantes, estos electrodomésticos consumen hasta un 50% menos de energía que las secadoras de condensación clásicas de clase A. El nivel de ruido que emiten es mejor que en otras secadoras. Los equipos con bomba de calor consumieron algo menos de la mitad en cada programa: 2 kWh frente a 4,3 kWh en caso del programa de algodón. Esta cuestión resulta especialmente interesante en este momento, ya que nos puede ayudar a ahorran en la factura eléctrica que nos llega a casa cada mes.

Consejos

Conviene colocar la secadora cerca de la lavadora, y a ser posible, con la apertura al contrario para realizar de forma más cómoda el traspaso de la ropa al mismo tiempo, o bien, una encima de la otra.

Hay que intentar buscar electrodomésticos con la clasificación energética A++ o A+++, que consume menos.

Cuanta más ropa introduzcamos, más arrugada saldrá, por lo que si vamos a planchar, sería bueno sacarla cuando esté un poco húmeda.

Si separamos las prendas dependiendo de su peso, le sacaremos más rendimiento. Y lo mejor es sacar la ropa nada más terminar el proceso para evitar que se generen arrugas difíciles de quitar.

Publicado: 28 de Febrero de 2017